Sunday, February 15, 2026
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Mientras el miedo al ICE se apodera de los hogares, voluntarios entregan alimentos a familias necesitadas

Los voluntarios de CLUE Justice realizan entregas semanales de alimentos y otros artículos esenciales a un número cada vez mayor de familias inmigrantes que temen ser detenidas por ICE.

Arriba: Génesis Méndez es voluntaria de CLUE Justice, que entrega comida a familias inmigrantes en Los Ángeles que temen salir por temor a ser detenidas por ICE. (Crédito: Araceli Martínez)

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Durante mucho tiempo, Génesis Méndez, trabajó dos empleos mientras estudiaba biología en la Universidad Biola para ahorrar para comprarse un auto, y cuando al fin lo consiguió, decidió usarlo para llevar comida a las familias inmigrantes que tienen miedo de salir a la calle.

“Hace dos meses empecé a repartir la comida. Ha sido muy bonito ayudar a la gente”, dice.

Al principio las familias la miraban con recelo, pero ahora que la conocen cuando la ven llegar con la comida, se ponen muy contentos.

“En uno de los hogares a donde llevo comida, siempre sale una niña con mucha alegría a recibirme; y entusiasmada exclama ¡ay muchas gracias! ¡Es una bendición!”.

Génesis es parte del grupo de voluntarios de CLUE Justice que entrega comida dos veces a la semana en sus propios autos a familias inmigrantes o solicitantes de asilo en la ciudad de Los Ángeles.

“Diría que llevo comida a cinco a seis familias dos veces a la semana. Me gusta porque son alimentos frescos que les ayudan a mantenerse saludables”.

Alrededor de una conocida iglesia en el barrio de Koreatown en Los Ángeles, se forman largas filas de personas para recibir la comida que se distribuye dos veces a la semana.

Las filas afuera de una iglesia en Koreatown se han reducido en las últimas semanas, ya que las familias permanecen en sus casas por temor a ser detenidas por ICE. (Crédito: Araceli Martínez)

Generalmente son miembros de familias inmigrantes, solicitantes de asilo y personas en necesidad.

“Antes de Trump, repartían comida a entre 500 y 800 familias los miércoles y viernes, pero cuando comenzaron las redadas la gente dejó de venir. La caída fue drástica. Apenas llegaban unas 200 y nos quedaba mucha comida sin entregar. Descubrimos que era porque tenían miedo de ser detenidos o de ser vistos en las calles”, dice Sithy Bin, organizador de fe en inmigración de CLUE Justice.

“Muchas de esas personas tienen miembros en su familia que han sido detenidos en las redadas de ICE (Servicio de Inmigración y Aduanas)”.

Este programa de entrega de bolsas de comida nació a partir de las llamadas telefónicas de familia preguntando si no había una manera de entregarles los comestibles en sus casas, porque tenían miedo de salir.

“ ‘¡Necesitamos comida! mi padre fue detenido y deportado’, me decían. Escuchar eso me rompía el corazón. Nos pusimos a llamar a líderes de fe y miembros de la comunidad para ver si podíamos reunir a un grupo de voluntarios para empacar comida y llevarla a las casas de esas familias”.

Sithy Bin es un organizador de CLUE Justice. (Crédito: Araceli Martínez)

Fue entonces cuando Clergy and Laity United for Economic Justice (CLUE Justice), una coalición de congregaciones de diversas denominaciones de fe, organizó el programa de entrega de comida a esas familias que ya no podía ir a recogerla a la iglesia por miedo a una redada migratoria.

“Logramos juntar unos 20 voluntarios para distribuir las bolsas de comida en los hogares; y debido a lo riesgoso de la situación y al miedo al ICE, algunas familias no quieren que se las lleven a sus casas sino piden recogerlas en ciertos lugares donde se sientan seguros de ir”.

Las bolsas de comida incluyen productos frescos, vegetales, frutas, comida en latas, arroz, lácteos y una gran variedad. Son alimentos donados por Los Angeles Regional Food Bank.

Bethany Fox, una pastora presbiteriana, ha sido voluntaria por dos semanas en el reparto de comida a las familias inmigrantes.

Bethany Fox es pastora presbiteriana y reparte comida para CLUE Justice en sus días libres. (Crédito: Araceli Martínez)

“Con todo lo que está pasando, es muy fácil sentirse abrumado y un poco impotente. Pero me he comprometido a hacer pequeñas cosas para intentar facilitarles la vida a quienes la están pasando muy mal”. 

Dice que el viernes es su día libre y como dispone de tiempo extra, pensó que con todo el sufrimiento y la injusticia que está ocurriendo, bien podía tomarse un par de horas para entregar comida.

¿Cómo reacciona la gente cuando te ve llegar con las bolsas de comida”.

“Creo que están agradecidos. Yo dejo varias cajas con alimentos en un lugar que es como un centro en la comunidad y los vecinos van por ellas. Es como si ya estuvieran un poco organizados en su propio barrio. Tienen amigos y contactos y se avisan entre ellos”.

A partir de que las redadas se han intensificado en Los Ángeles y el sur de California, es común observar que en los grupos de inmigrantes indocumentados creados en las redes sociales, se plantean preguntas sobre si saben de algún lugar donde se realicen donaciones de comida, porque están batallando para comprar alimentos.

“Es un poco injusto, porque vivimos en un lugar con tanta riqueza y tanta comida que el problema no es que no haya suficiente. Simplemente no se distribuye de forma justa. Por eso, esta es solo una forma de asegurar que quienes pasan hambre, puedan obtener comida y nutrición”, dice la pastora Fox.

CLUE Justice deliveries include a variety of fresh fruits, vegetables and other staples. (Credit: Araceli Martinez)

Muchas familias inmigrantes han dejado de ir a trabajar por miedo a ser capturados en una redada migratoria, por lo que sus ingresos han disminuido.

Vanessa, un madre de familia de cinco hijos menores, quien es una de las beneficiarias con la entrega de comida en Los Ángeles, dice que después de que a su compañero lo dejaron ir en su empleo porque la compañía no quería meterse en problemas con migración, se enteró por medio de Instagram que una iglesia estaba repartiendo comida.

“Ha sido una bendición y una gran ayuda en términos financieros. Cada pieza en el paquete que nos mandan, nos ayuda. Incluyen proteínas como carne, mantequilla de cacahuete pero también cereal, comida enlatada, vegetales y frutas”. 

Vanessa afirma que obviamente sin estas donaciones de comida, la estarían pasando muy mal.

“Encontrar un programa que ofrezca entregas de comida a tu casa es una ventaja. Así que no tener esto haría que nuestra vida fuera más difícil especialmente con un recién nacido. Probablemente tendríamos que buscar otros recursos y eso nos expondría”.

Vanessa pidió ayuda para encontrar otros grupos que los ayuden con pañales para su bebé, productos de higiene personal y jabón para la ropa.

Bin, el organizador CLUE Justice considera que como persona de fe, alimentar a quienes tienen hambre no solo es importante, sino esencial. 

“Las Escrituras nos llaman a esto: «Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis» (Mateo 25:35, NVI)”.

Añade que su programa de entrega de bolsas de supermercado nació de la compasión y la necesidad. “Ninguna familia debería tener que elegir entre alimentar a sus hijos y mantenerse a salvo”.

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